El calor de agosto se nota en la playa y también en las pers
El calor de agosto se nota en la playa y también en las persianas, sobre todo en los bajos del Paseo Marítimo, cerca del Castillo de los Vélez. Esta semana tuve tres avisos seguidos por lo mismo: la persiana atrancada a media subida.
El motivo es sencillo. Con tanto sol el metal se dilata, las guías se quedan estrechas y la persiana se queda clavada justo cuando hace más falta bajarla o subirla. Pasa en locales de cara al paseo y en chalets que llevan meses cerrados.
No hace falta forzarla a tirones. Eso dobla las lamas y entonces ya no es una reparación de persianas metálicas, es cambiarla entera.
Con este calor las persianas se atrancan a base de bien, es lo normal por aquí.
Como cerrajero en Mazarrón subo casi cada semana en temporada alta. Lo primero que miro es la guía, luego el eje. Casi siempre se arregla sin tocar el motor ni el resto del mecanismo, y la persiana vuelve a correr como el primer día.
Si veraneas por aquí y la notas dura, mejor que la mire antes de que se quede a medio camino con la tienda a punto de cerrar.